El mensaje de la Mezquita: Si bien el Salat (la Oración ) es aceptable por Dios, cualquiera sea el lugar donde se celebre, si es un lugar puro , como la casa, la oficina, el local comercial o la calle; Dios encomendó a los creyentes, la construcción de locales consagrados a la Oración, que sirvan para que se reúnan a orar en Comunidad con la dirección de un oficiante o Sheij.
Estos locales son las Mezquitas, y en el versículo decimoctavo del sura “Attauba” (9) dice Allah: “Solo frecuentan las mezquitas de Dios, quienes tengan fe en Él y en el Día del Juicio Final , observen la oración, paguen el zakat y no temen a nadie sino a Dios; estos son los bien encaminados” ( 9:18).
Dijo al respecto el profeta Muhammad: “A quien edifique una casa consagrada a Dios, El le construirá una mansión en la vida futura”.
Pero la Mezquita no es solamente un lugar de Oración. Es un centro de educación, orientación y concientización; un lugar para tratar y discutir los asuntos y problemas de la Comunidad, por ejemplo; promover la paz social y la justicia, dirimir diferencias, efectuar casamientos, convocar Congresos y solucionar problemas o divergencias de carácter religioso.
Pero asimismo está prohibida dentro del recinto de la Mezquita toda actividad comercial, como comprar o vender, hacer publicidad, o propaganda política, o tratar asuntos mundanos o intranscendentes. En relación a esto dijo el profeta: “Si alguien quiere comprar o vender en la Mezquita debéis decirle : que Dios no haga tu transacción fructífera y si alguien indaga sobre algún objeto que perdiera, decidle: que Dios no te lo devuelva”.
Afuera de la Mezquita o en los jardines externos, sí pueden existir pláticas personales o comerciales, siempre que no sean inmorales.
No es permitido el ingreso a la Mezquita al no purificado, ni a las mujeres durante el período menstrual. El creyente debe entrar en ella con reverencia y piedad, con el pie derecho, pues es la tradición del Profeta, que se recomienda comenzar todo por la derecha; debe encomendarse a Dios, preferiblemente mencionando la siguiente salutación (En el nombre de Dios ¡Señor! Ábreme las puertas de Tu misericordia. ¡Señor! Bendice y exalta al Mensajero de Allah.